1. Echa todos los ingredientes en un bol grande y mezcla hasta que todo quede bien integrado con el sirope de arce y el aceite de coco.
2. Pásalo a una bandeja de horno forrada con papel vegetal y extiéndelo uniformemente.
3. Hornea a 150 °C durante 35 minutos o hasta que se dore.
4. No lo retires de la bandeja hasta que se haya enfriado por completo para que quede crujiente y se pegue bien.
5. Una vez fría, rómpela en trozos más pequeños y guárdala en un tarro. Disfrútala con tu leche casera favorita.