1. Precalienta el horno a 190 °C (380 °F) y forra una bandeja de horno con papel vegetal.
2. En un bol grande, mezcla la harina de trigo, la harina integral y la sal.
3. Calienta la leche hasta que esté tibia. Añade el sirope de arce y remueve hasta que se disuelva.
4. Añade la levadura seca, deja que se hidrate durante 6-7 minutos y luego añade el aceite de oliva. Incorpora la pulpa de avena.
5. Vierte la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y mezcla con movimientos envolventes hasta que se integren. Amasa sobre una superficie enharinada durante 6-7 minutos, hasta que se forme una masa lisa, elástica y un poco pegajosa.
6. Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela con un paño y deja que suba en un lugar cálido durante 1 hora.
7. Golpea la masa para desgasificarla, divídela en 8 porciones y forma bolas con ellas.
8. Deja que las bolas de masa vuelvan a subir durante 45 minutos, cubiertas con un paño.
9. Hornea durante 30-35 minutos, hasta que la parte superior esté ligeramente dorada o hasta que suene hueco al golpear la base del panecillo.
10. Deja enfriar los panecillos sobre una rejilla.