Máquina de leche vegetal o batidora: ¿qué es mejor?

Martin Sundberg      |             |       5 minutos

Quieres hacer leche de avena o leche de almendras tú mismo. Tienes los ingredientes, ahora solo te falta el equipo. Y entonces la pregunta es: ¿basta con una batidora, o vale la pena invertir en una máquina de leche especial?

La respuesta corta: ambas valen. La respuesta más larga: no funcionan igual de bien, y cuál es mejor depende de con qué frecuencia haces leche y cuánto esfuerzo quieres poner.

¿Cómo funciona el método de la batidora?

La forma clásica de hacer leche vegetal es simple. Pones avena (o frutos secos, o arroz) en una batidora con agua, la dejas funcionar un minuto, y viertes la mezcla a través de un colador o estopilla. Lo que se filtra es la leche, lo que queda es la pulpa.

Para hacer leche de avena, no necesitas una batidora cara. Un modelo básico funciona bien. Para hacer leche de frutos secos, necesitas algo más potente, especialmente si no dejas en remojo los frutos secos. Una batidora potente muele las almendras hasta convertirlas en polvo, una batidora barata deja trozos.

Todo el proceso tarda unos 10-15 minutos: batir, colar, limpiar. La mayor parte del tiempo se destina a colar. Colocas una estopilla sobre un tazón, viertes la mezcla, y exprimes las últimas gotas. Exprimir es importante, porque de lo contrario queda mucha leche en la pulpa.

¿Dónde encuentras límites con una batidora?

El método de la batidora funciona, pero tiene algunas desventajas.

  • Colar es un engorro. La estopilla debe lavarse y secarse, de lo contrario comienza a oler. El colador se obstruye. Y tus manos se vuelven pegajosas de exprimir. No es el fin del mundo, pero después de la décima vez comienza a ser un engorro.
  • La textura es más espesa. No importa lo bien que la cueles, la leche casera hecha con una batidora siempre tiene una textura ligeramente granulosa. Se nota en el café pero menos en los cereales.
  • La leche de avena se vuelve fácilmente viscosa. Si la bates demasiado tiempo o usas agua demasiado caliente, la leche de avena obtendrá una textura gomosa. Hay trucos para evitarlo (agua fría, tiempo de batido corto), pero requiere algo de práctica.
  • Hacer espuma sale regular. ¿Quieres hacer arte del latte con tu leche de avena casera? Va a ser difícil. A la leche le faltan las grasas y proteínas que garantizan una espuma estable. La leche de avena barista del supermercado contiene aditivos para ello, pero la leche que preparas con la batidora no.

¿Cómo funciona una máquina de leche vegetal?

Una máquina de leche combina batir y colar en un solo aparato. Añades los ingredientes, presionas un botón, y un minuto después la leche está lista. La pulpa queda en un filtro, la leche fluye debajo.

Mylky es una máquina de leche así. Funciona con un motor potente, cuchillas afiladas y un sistema de filtrado integrado.

La gran diferencia con una batidora: no necesitas colar. Presionas un botón, esperas un minuto, y viertes la leche en una botella. Sacas la pulpa con una cuchara y enjuagas la máquina. Tiempo total: 2-3 minutos limpieza incluida.

Batidora vs. máquina de leche: la comparación

Batidora Máquina de leche
Tiempo por litro 10-15 minutos 2-3 minutos
¿Hay que colar? Sí, con tela o colador No, filtro integrado
Textura de la leche Ligeramente granulosa Suave y cremosa
Hacer espuma Regular Mejor (textura más fina)
Multifuncional Sí (batidos, sopa, etc.) No, solo leche vegetal

¿Cuándo elegir qué?

Existen diferentes situaciones en las que se toman diferentes elecciones. A continuación te ofrecemos una visión general.

  • La batidora es suficiente si: Haces leche vegetal ocasionalmente, tal vez una vez a la semana o menos. Ya tienes una batidora en casa y no quieres otro aparato. No te importa tener que colarla, o usas la leche principalmente en batidos y avena donde la textura importa menos. Y no tienes prisa: tardar 15 minutos en preparar un litro de leche encaja en tu rutina.

  • Una máquina de leche vale la pena si: Haces leche vegetal varias veces a la semana. Quieres leche para el café y esperas una textura suave. Odias colar y limpiar. O simplemente quieres que sea rápido y fácil, sin complicaciones.

El cálculo

Un litro de leche vegetal en el supermercado cuesta mucho más que hacerla tú mismo. Los ingredientes para un litro de leche casera cuestan una fracción del precio del supermercado.

Con una batidora, no tienes una inversión extra, pero pagas en tiempo. 15 minutos por litro, dos veces por semana, son más de 25 horas al año. ¿Cuánto vale eso para ti?

Una máquina de leche como Mylky cuesta más de primeras, pero esa inversión se amortiza con el ahorro en leche del supermercado. Cuanto más a menudo hagas leche, más rápido la amortizas.

Mi consejo

Comienza con una batidora si aún no sabes si hacer leche vegetal tú mismo es para ti. Cuesta poco, puedes experimentar, y descubres si mantienes el hábito.

¿Ves que después de unos meses sigues haciéndola, y que colar te parece un incordio? Entonces una máquina de leche como Mylky es una mejora lógica. No porque una batidora no funcione, sino porque tu tiempo y paciencia también son valiosos.

Martin Sundberg

Lo que comenzó en la cocina de Martin Sundberg con una batidora y un puñado de nueces se convirtió en Mylky, su forma de hacer que la leche vegetal volviera a ser divertida, sabrosa y consciente.

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