1. Precalienta el horno a 160 °C y forra una bandeja de horno con papel de hornear.
2. Mezcla en un bol grande la pulpa de avena, los copos de avena, las semillas de calabaza, las nueces troceadas, la mezcla de especias para pastel de calabaza y la sal.
3. Añade el sirope de arce, el aceite de coco derretido, el puré de calabaza, el extracto de vainilla y, si quieres, los arándanos rojos secos o las pasas. Remueve bien todo hasta que quede bien mezclado.
4. Reparte la mezcla de forma uniforme sobre la bandeja de horno preparada.
5. Hornea la granola durante 30-35 minutos y remuévela cada 10 minutos para que se seque de manera uniforme y quede crujiente.
6. Deja que la granola se enfríe por completo. Se volverá aún más crujiente al enfriarse.
7. Guárdala en un recipiente hermético.
Consejo Mylky de desperdicio cero:
Si tu pulpa de avena está muy húmeda, extiendela en una bandeja de horno y sécala durante 10 minutos antes de preparar la granola. Así conseguirás una textura más crujiente y le darás una segunda vida a la pulpa de avena que te haya sobrado, en lugar de tirarla.